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Beneficios del calor y sus propiedades postoperatorias

Si planeas realizarte una cirugía o te encuentras en la etapa de recuperación post-operatoria, este será un momento crucial para evitar complicaciones y estimular una desinflamación eficiente; en la actualidad existen varias técnicas que permiten aprovechar los beneficios del calor, especialmente tras una operación.

Estos métodos en donde se emplea calor son ideales para una desinflamación, relajación y mejora total del sistema circulatorio después de una cirugía; así que, a continuación te explicaremos a detalle los beneficios del calor según la técnica que se emplee, sus efectos y propiedades más importantes para este proceso que estás viviendo.

beneficios del calor

Beneficios del calor y su uso postquirúrgico

El calor tiene un beneficio directo que estimula la vasodilatación regulada, esto favorece el flujo de sangre en la zona tratada, es decir, el efecto hiperemia alivia y minimiza los dolores o molestias; además de mejorar la nutrición de los tejidos, y acelerar el proceso habitual de la eliminación de toxinas del organismo.

Otras propiedades del calor son sus efectos sedantes y relajantes entre cada aplicación de calor a nivel muscular, eliminando el espasmo y aliviando la fatiga del mismo.

Además, la aplicación de calor permite hacer uso en diferentes tratamientos, es por ello que el especialista recomendará la opción que mejor se adapte a tus necesidades.

Si te has realizado a una cirugía plástica y te sometes a los efectos del calor obtendrás una mejora en tu sistema circulatorio, disminuirás las probabilidades de que se forme la temida fibrosis y lograras desvanecer los hematomas de forma paulatina, es por esto que es muy recomendado sobre áreas maltratadas.

Termoterapia y compresas calientes: tratamientos a base de calor con grandes propiedades postoperatorias 

Termoterapia

Es un tratamiento que aporta una mejora al paciente ante lesiones inflamatorias de la piel, esto se logra a una temperatura aplicada superior a la del propio cuerpo, logrando así un efecto terapéutico y relajante.

Gracias a los amplios beneficios del calor, mediante la termoterapia, se logra mejorar la apariencia de la piel, además, si se está buscando lucir una mejor figura, ésta reducirá la aparición de celulitis y grasa localizada en las zonas a tratar.

Estos tratamientos pueden hacerse de dos maneras: a nivel superficial mediante el uso de infrarrojos, baños de parafinas, compresas calientes, e hidroterapia, hasta un nivel más profundo, a través del ultrasonido.

También puede ser indicada en casos de dolores reumáticos o cólicos y la duración e intensidad va a depender básicamente de la temperatura en el tejido y sobre todo el área tratada.

Compresas calientes

Las compresas son indicadas para la recuperación en casa, se debe tener cuidado que no estén muy calientes, cubrirlas en varias capas de tela para evitar posibles quemaduras.

Esta técnica aliviará el dolor y mejorará la circulación, ayudando a la cicatrización progresiva desde adentro. No obstante, debes consultar con tu médico en qué momento será mejor hacer utilización de estas compresas efectivas en casa.

Calor seco mediante geles

Existen geles con propiedades naturales antiinflamatorias y efecto calentador que podrás aplicar en conjunto, un ejemplo de esto es el Gel Post-Operatorio CIRULAB que previene la aparición de fibrosis, es el ideal para aliviar el dolor y reducir hematomas, siendo una combinación potente para tu mejoría.

Asimismo, contiene ingredientes naturales como el mentol y alcanfor que tienen un efecto desinflamatorio, analgésico y con acción térmica que te ayudara a minimizar el malestar.

Tipos de uso de la termoterapia

La termoterapia es la técnica de calor más empleada antes o después de una operación, en donde se suele combinar el uso de los beneficios del calor y el frío como medios terapéuticos; científicos demuestran que ambos métodos causan grandes beneficios antiinflamatorios efectivos, luego de una operación plástica.

Por conducción

Tiene un efecto superficial al ser aplicado por la piel, es decir, deberá manejarse con sumo cuidado, aunque la sesión tenga un máximo de 30 minutos.

La manera más frecuente de usar este tratamiento son las compresas calientes, los baños de agua caliente y metales calientes o fríos para así poder potenciar la mejora de los tejidos, lo que permitirá desinflamar y reducir el dolor.

Por convección

Es un tratamiento que no tiene contacto directo con la superficie de la piel, lo cual es transmitido por lámparas infrarrojas en el aire o el agua que circula alrededor en el cuerpo.

Este procedimiento interfiere directamente a través de los vasos subcutáneos, lo que indica que es eficaz para mejorar la circulación y disminución de grasa localizada para fines estéticos.

Tratamiento por conversión

Este tratamiento transmite el calor mediante microondas y ondas cortas por medio de electrodos que se convierten en calor y el ultrasonido, este es uno de los que más penetran en el área para mejorar la circulación y reducir molestias.

¿Pueden todos hacer uso de los efectos del calor?

Cabe destacar, no todos los beneficios del calor para el ser humano son aptos, tal es el caso en pacientes con cardiopatías, apendicitis o que dentro de sus tratamientos esté cualquier tipo de anticoagulante.

Por lo general, los tratamientos más profundos en los que se aprovechan los beneficios del calor están bajo observación de un especialista, ya que, deberá aumentarse con medida y ver la reacción y estado previo del paciente.

Se deberá saber hasta qué grados de temperatura del calor se puede aplicar en cada caso y cuando no es recomendable, en el caso de los pacientes con cardiopatías, el aumento progresivo de la temperatura puede inestabilizar su presión, siendo dañino para su condición.

Es por esto que si presentas algunas de estas condiciones mencionadas consultes con tu médico especialista.

Conclusión

El control médico será necesario durante tu recuperación, por ello, lo mejor será utilizar tratamientos alternos que te ayuden durante este proceso, evita cargar peso o realizar movimientos bruscos que puedan producir lesiones directas.

La aplicación del calor es una de las medidas más recomendadas según el tipo de operación cabe destacar, para una recuperación fácil. Además, tiene doble ventaja, ya que gracias a los beneficios del calor podrás mejorar la apariencia de tu piel y aliviar las molestias ocasionadas.

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